Turismo en la Red: Intercambio de casas


Viajar y sentirse como en casa, aunque sea en casa de otro. La red ofrece la posibilidad de contactar con gente dispuesta a intercambiar sus casas en periodos vacacionales y soñar a con destinos que las economía familiar a veces no permite.

Si bien los vuelos de bajo coste suponen un importante ahorro a la hora de veranear, el alojamiento conlleva un desembolso de dinero superior. Una opción para evitar este gasto y reducirlo a la mitad es el intercambio de casas. Existen clubes en Internet que ponen en contacto a gente dispuesta a prestar por unos días sus hogares a cambio de otra residencia. El destino lo eliges tú entre un gran abanico de casas ofertadas.

A través de una suscripción que oscila entre los 50 y los 80 euros anuales -y en algunos casos gratuita- estas webs ponen a disposición del usuario un amplio listado de personas que ofrecen su vivienda habitual a cambio de un destino atractivo para pasar las vacaciones.

Intercambiocasas.com es una de ellas. Se trata de la versión en español de la página mundial HomeExchange (Intercambiocasas). Su fórmula se puede resumir en una frase: "Está en mi casa mientras estoy en la suya".

Para disfrutar de su servicio sólo hay que inscribirse, buscar en el país al que quiere ir de vacaciones y pulsar en una oferta de intercambio que te interesa. A continuación, debes mandar directamente desde la página web tu mensaje a la persona que ha puesto la oferta que te interesa. Una vez que tu oferta esté en línea recibirás propuestas de intercambio del mundo entero.

En 15 años, Intercambiocasas ha hecho posibles más de 100.000 intercambios y nunca ha recibido quejas por robo o deterioros, asegura en su web. Ninguno de sus miembros se ha encontrado con una parcela vacía en lugar de la casa prometida.

La sensación de meter a un extraño en casa no es tal ya que antes de que se proceda al intercambio habrá habido una comunicación previa mediante mensajes, cartas, fotos, y además habrán hablado de los detalles por teléfono.

La web recomienda guardar bajo llave los
objetos de valor y las joyas. Por lo demás, cada uno deja su casa o piso tal cual. Al no producirse una transacción financiera, es como si invitara a amigos a su casa. Los seguros -por ejemplo el de hogar- se aplica como si fueran amigos. Ocurre lo mismo para el intercambio de coches, es como si lo prestara a un amigo y así se ahorra también el alquiler de un vehículo.



Respecto a las mascotas, en todas las ofertas se indica claramente si se aceptan o no los animales, y si la familia de intercambio desea que te ocupes de su gato o de su perro.

Los intercambios suelen ser simultáneos en la mayoría de los casos, sin embargo, muchos miembros también proponen su segunda residencia para el intercambio. En este caso, éste se puede llevar a cabo en momentos distintos.

Lo que más aprecian los usuarios de este tipo de intercambio es vivir como alguien de la zona y no como un turista, por lo que no hace falta tener un lujoso chalet con vistas a la playa o un piso en la calle más cara de tu ciudad. Sólo existe una regla fundamental: Dejar la casa en el mismo estado en el que estaba cuando se llegó y cuidar la vivienda como si fuera la tuya propia.

Respecto a la duración, son los miembros los que deciden libremente. Como promedio, un intercambio entre personas del mismo país durará una o dos semanas, mientras el intercambio que requiere un viaje más largo durará
de 2 a 3 semanas. No obstante, el intercambio de fin de semana cada vez es más habitual cuando el destino no es muy lejano.

Pero no sólo los propietarios pueden disfrutar de esta forma de viajar. Como no se produce transacción financiera, el intercambio de casas o pisos no se puede asimilar a un sub-alquiler, si no como si invitara amigos a casa, lo que cualquier inquilino puede hacer. Aunque no está de más avisar al propietario de tu vivienda.

Aunque en general no se realiza ningún contrato para intercambiar las viviendas, suele bastar la buena fe, la confianza y las condiciones que uno acuerde de forma verbal a la hora de establecer el contacto, existen modelos de contrato así como cartas para los primeros contactos o incluso para prestar también el vehículo.

El coste de inscripción en esta web es de
75 euros por un año. Por este importe, tu oferta estará en línea de forma permanente, con un texto ilimitado y tantas fotos como desees. Podrás modificarla en cualquier momento y podrás utilizar todas las funcionalidades del sitio web sin que haya ningún suplemento. Si el primer año no realizas un intercambio, el segundo año la inscripción es gratuita.

Otros portales para el intercambio de casas en periodos vacacionales son HomeForHome.com -en español y gratuito-; Livingaway.com -50 euros la suscripción anual-; Intervac.es -con más de 50 años en el sector y bajo cuota de suscripción-; Intervacacionesclub.com – entre 40 euros y 20 euros-
; seniorshomeexchange.com -para mayores de 50 años y con una única cuota de suscripción de 72 euros indefinida-; Homelink (versión en castellano Spainlink) -con un alta anual de 105 euros-.

La oferta es variada, pero si aún eres reticente puedes indagar en los foros que estas páginas ofrecen para conocer sus experiencias de primera mano.

En el foro de viajeros de Rentalia podrás encontrar también ofertas para realizar intercambios de viviendas. No existe intermediario y la trasacción se realiza a través de mails y llamadas telefónicas. Al final la confianza es la que prima a la hora de dar el paso. Si entras ahora estás a tiempo de probar esta experiencia. La oferta es sobre todo nacional y prima la costa.


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